23 de desembre de 2016

Renta básica universal, nuevo camino para las políticas neoliberales.








   
Escrito por Stéphanie Treillet para Les Possibles.
Economista y Concejo científico de ATTAC France
Traducido por: Sandra Soutto y David Hervás

La "renta de existencia" o "renta básica universal" (RBU) (como se conoce en España), parece ir viento en popa. Una ola de informes, artículos de opinión y proyectos de experiencias locales en diferentes países contribuyen a plasmar la idea de que habría que buscar allí la solución al evidente fracaso de las políticas de empleo y a la expansión del paro y de la precariedad. Sin embargo, numerosas preguntas, teóricas, políticas y prácticas, suscitadas por estas propuestas se quedan obstinadamente sin respuesta, o provocan respuestas inquietantes.


Sumario:

  1. ·       Los problemas planteados 
  2. ·       ¿De qué se trata? 
  3. ·       El fin del trabajo: un disparate. 
  4. ·       Un proyecto opcional. 
  5. ·       Un proyecto social regresivo. 
  6. ·       Un peligro para la autonomía de las mujeres.  
  7. ·       Conclusión.

Para leer o descargar la traducción completa:   

Renta básica universal, nuevo camino para las políticas neoliberales.



Original:





5 de desembre de 2016

¿En qué medida cumple el CETA los diez principios progresistas del S&D sobre acuerdos comerciales?






Cuando el Parlamento Europeo se prepara para votar el crucial acuerdo sobre comercio e inversión (CETA) entre la Unión Europea y Canadá , el grupo de los socialistas y demócratas del Parlamento Europeo (S&D) ha publicado un listado con los diez principios progresistas para una nueva era de acuerdos comerciales. Estos principios propugnan un sistema de comercio internacional más justo cuyos acuerdos prioricen la protección pública y la transparencia por encima del poder corporativo. A continuación se analiza en qué medida cumple el CETA con estos diez principios.

                                                                                
1.      Beneficios para muchos y no solo para unos pocos
El primer objetivo de los acuerdos comerciales debe ser beneficiar al espectro más amplio posible de ciudadanos. Los acuerdos comerciales deben contribuir al crecimiento económico sostenible y al empleo en la Unión Europea y en los países socios.

Según la Comisión Europea, el CETA supondrá para la UE un crecimiento del PIB a largo plazo de entre 0,02% y 0,03%. Esto ha hecho que surjan dudas sobre si el CETA conllevará algún beneficio y mucho menos si conllevará beneficios para muchos. Según un estudio independiente es probable que el CETA incremente la desigualdad y suponga la pérdida de 200.000 empleos en toda la UE, todo ello sin que se hayan implementado políticas de reciclaje para los trabajadores o se haya preparado a las economías para este cambio. En lugar de crear empleo y un crecimiento económico sostenible, es probable que el CETA aumente la precaria situación en la que ya se encuentran muchas personas.

Es más, los arbitrajes de aplicación en materia de inversión del CETA, el Sistema Judicial de Inversiones (ICS), permite que las empresas multinacionales cuestionen y posiblemente obstaculicen a aquellos estados cuya legislación protege tanto el medio ambiente como los estándares sanitarios y laborales. Además, la ciudadanía no podrá formar parte del jurado de arbitraje.


2.      Una política que se base en valores
Además de bienes y servicios, la Unión Europea debe exportar sus valores, en particular, en términos de estándares laborales, sociales y medioambientales. Debe incluirse un capítulo de comercio y desarrollo sostenible, incluyendo los derechos laborales centrales de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y las disposiciones sobre responsabilidad social corporativa, en todos los acuerdos comerciales de la Unión Europea. Los eurodiputados y las eurodiputadas seguirán presionando para que se apliquen estas disposiciones.

Los capítulos del CETA sobre desarrollo y empleo sostenible son idealistas, inejecutables y no incluyen compromisos concretos, todo ello hace que sea imposible exigir responsabilidad a las multinacionales o a los Gobiernos. De hecho,  es probable que debido al marco del CETA sobre cooperación en materia legislativa entre Canadá y la UE disminuyan los estándares medioambientales ya que se centra en la liberación del mercado para fomentar su acceso en vez de respetar y defender la protección medioambiental.

Es más, a pesar de que las autoridades canadienses han prometido ratificar los principales convenios laborales de la OIT, el CETA en sí no proporciona ningún mecanismo adicional para la protección de los derechos laborales. Si alguna de las partes incumple los derechos laborales, a lo único que pueden aspirar aquellas personas que se vean afectadas es a recomendaciones no vinculantes. Además, si los estados mejoran los estándares laborales se les puede demandar en un tribunal de arbitraje en materia de inversión. (Ver también principios 9 y 10).


3.      Transparencia y participación de los ciudadanos
Las negociaciones deben desarrollarse de forma abierta y transparente, todo lo que sea posible. No debe haber vuelta atrás en nuestros logros sobre transparencia, por los que tanto hemos luchado, en las negociaciones actuales. El Consejo debe publicar automáticamente todos los mandatos negociadores nuevos y previamente adoptados, y el proceso de elaboración de políticas debe basarse en un diálogo significativo con la sociedad civil, los sindicatos y la OIT (Organización Internacional del Trabajo).

El CETA se negoció en secreto entre 2009 y 2014. La Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo (INTA) recibió una copia confidencial del acuerdo en septiembre de 2014, solo unas semanas antes de su firma. La UE y Canadá solo publicaron sus mandatos de negociación en diciembre de 2015, más de un año después de que concluyesen las negociaciones. Ambas partes han ignorado en gran medida las recomendaciones hechas por la sociedad civil y los sindicatos de trabajadores, asimismo han rechazado una participación pública real. Algunos comentaristas definen el CETA como uno de los acuerdos comerciales menostransparentes que ha firmado la UE en los últimos años.

21 de novembre de 2016

EL CETA EN EL PARLAMENTO EUROPEO


Infografía del tráfico comercial transatlántico naval extraido de: www.marinetraffic.com a las 17 h aproximadamente del 10-11-2016


Escrito por: Sandra Soutto


Los dirigentes del Parlamento Europeo (PE) decidieron el pasado 17 de noviembre no permitir el debate democrático sobre el CETA (Acuerdo Económico y Comercial Global), acuerdo para la protección de las inversiones extranjeras entre Canadá y la Unión Europea, y es que tienen prisa en ratificar el tratado y aplicarlo provisionalmente. 


Según la agenda del PE, está previsto ratificar las 1.600 páginas del CETA el próximo 13 de diciembre, sin resolución del comité de comercio internacional INTA, para su inmediata aplicación provisional. 


Por ello, y tras las movilizaciones sociales que se han sucedido en toda Europa, 84 eurodiputados han presentado una moción en la que solicitan que el Tribunal de Justicia Europeo (TJE) dictamine sobre la compatibilidad de este tratado con la normativa comunitaria, ya que expertos jurídicos, entre ellos la asociación europea y alemana de jueces y fiscales han declarado la falta de legalidad del sistema de protección de inversiones incluido en este tratado(ISDS/ICS). 


Sin embargo, será el próximo 23 de noviembre cuando el PE decida si solicita o no dicho dictamen a TJE, con un simple sí o no, sin debate parlamentario, y a pesar de contar con informes muy críticos con el CETA de los comités de empleo (EMPL) y medio ambiente (ENVI).

16 de novembre de 2016

Los acuerdos comerciales tóxicos como el TTIP han dado oxígeno a Trump, pero podemos derrotarlos a ambos



Nick Dearden, Global Justice Now

Traducción: David Hervás




Acuerdos de comercio a favor de las multinacionales como el acuerdo entre los EEUU y la UE (TTIP) ha sido cínicamente explotados por Donald Trump para ganar la presidencia de los Estados Unidos. Ha utilizado esos acuerdos para demostrar que el sistema político ha sido corrompido por el mundo de los negocios. Pero Donald Trump no va a detener esta corrupción corporativa, sino que la va a empeorar.

El TTIP ya está muerto: le han dado muerte los millones de activistas europeos y estadounidenses que han hecho campaña en contra de ella durante los últimos 3 años. Esta campaña ha sido protagonizada por personas que creen en una sociedad abierta, igualitaria y democrática donde se incluye la diversidad y se respetan los derechos de todos. Nos opusimos al TTIP porque iba a ser malo para la gente común, cualesquiera que sean sus orígenes. Nos opusimos porque iba a erosionar aún más nuestra democracia y entregar el poder a los más ricos, es decir, a hombres de negocios como Donald Trump.

Son precisamente los multimillonarios como Donald Trump quienes se han lucrado con acuerdos como TTIP durante décadas. Donald Trump ha hecho su fortuna gracias al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), que ha devastado a las comunidades, ha bajado los salarios y privatizado los servicios públicos.

A pesar de su retórica, Trump cree plenamente en la desregulación, las privatizaciones y en poner los beneficios privados por delante de la gente. No es de extrañar que las cotizaciones de las acciones de algunas de las corporaciones más letales del mundo se hayan disparado tras la elección de Trump. Su política económica no ayudará a la clase trabajadora. Trump es una fuerza divisiva que destruirá a las comunidades y les hará más difícil defenderse de los intereses comerciales que representa. Las políticas de Trump no se basan en un comercio más justo, sino en la explotación de países extranjeros, con riesgo de tensiones internacionales y la exportación de los problemas económicos hacia otros países. Son precisamente estas políticas las que dieron origen a las guerras mundiales del siglo XX.

Los acuerdos comerciales como TTIP y CETA han dado oxígeno a Trump. La mejor manera de derrotarlo es eliminar ese oxígeno, deteniendo estos acuerdos comerciales y construyendo una economía democrática que funcione para todos.

Sabemos que los políticos ahora tienen más miedo de oponerse a acuerdos opuestos como el CETA, que actualmente está pendiente de ratificar por el Parlamento Europeo. Esta es exactamente la lección equivocada que debemos sacar de la elección de Trump. Para derrotar a las políticas de racismo y odio representadas por Trump y la extrema derecha en Europa, hacemos un llamamiento a los políticos para que apoyen políticas económicas que beneficien a la mayoría de las personas, que erradiquen la pobreza, creando empleos decentes, servicios públicos de buena calidad y que detengan cambio climático. El primer paso que deben tomar es votar para detener el CETA en las próximas semanas.

  
Esta declaración la pueden suscribir las organizaciones escribiendo a:  kevin.smith@globaljustice.org.uk



13 de novembre de 2016

Donald Trump, la escoria del neoliberalismo (1)





Original: Donald Trump, l’écume du néolibéralisme  ATTAC France
Traducción: David Hervás

La victoria en las presidenciales de EE.UU. de Donald Trump, el multimillonario caprichoso, racista y sexista, es síntoma de un sistema al borde del colapso. La globalización neoliberal conduce a nuestras sociedades directamente al abismo. Es urgente salir de la globalización por el camino del progreso social y ecológico, la solidaridad y la democracia.


La elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos es una victoria para la extrema derecha. Durante su campaña, Trump no ha cesado de multiplicar las declaraciones sexistas, las amenazas racistas contra la inmigración mexicana y el islam. Trump se ha proclamado el heraldo de una América blanca replegada sobre sí misma, reivindicando una identidad cerrada y excluyente en reacción contra el primer presidente negro de Estados Unidos.


Sin embargo, esta elección es también un amargo repudio de los defensores de la globalización neoliberal, cuyos estragos han proporcionado el principal combustible electoral de Donald Trump. Porque además de la designación de los inmigrantes como cabezas de turco, el multimillonario no dejó de denunciar el dominio de Wall Street sobre la economía y la política. Trump se presentó como el defensor de las poblaciones desatendidas que pagan el costo del laissez-faire (2) y del libre comercio. Sin embargo, podemos apostar que Donald Trump se pondrá del lado del mundo de  los negocios estadounidenses, del que procede. Las industrias extractivas se regocijan con la elección de un presidente que niega el cambio climático y desea denunciar el Acuerdo de París.


La victoria Donald Trump, por otra parte, ratifica la derrota de una izquierda vendida al neoliberalismo, en total desconexión con las preocupaciones de las poblaciones golpeadas por la crisis. Esta izquierda, representada Hillary Clinton en los EE.UU. y François Hollande en Francia, se está desintegrando. El éxito de la campaña Bernie Sanders había permitido hacerse oír a una voz alternativa. Al final, los votantes estadounidenses han tenido que elegir entre el statu quo neoliberal y el repliegue identitario.


Esta victoria choca con el movimiento altermundista y las fuerzas progresistas, cuyos valores son exactamente los contrarios de los de Donald Trump. Otra vía es posible: salir del neoliberalismo a través del progreso social y ecológico, la solidaridad y la democracia. La victoria de Trump es una confirmación de que la vía altermundista no es sólo deseable: es necesaria. La seguiremos con determinación reforzada, dado que es la única que permite bloquear el ascenso de la extrema derecha, y las amenazas que penden sobre el futuro de nuestras sociedades.








Nota 

(1) Neoliberalismo: modelo económico enmarcado dentro del liberalismo económico y del sistema capitalista. Sus defensores apoyan la liberalización del mercado fomentando el libre comercio a partir de la desregulación de los mercados. Además, promueven la privatización defendiendo la eficiencia de la administración privada frente a la pública. Por eso quieren minimizar la intervención del Estado tanto en lo que se refiere a los mercados como al gasto y la inversión pública.
El neoliberalismo es un modelo económico que se enmarca dentro de las doctrinas del liberalismo económico, a su vez dentro del sistema capitalista.

Quienes defienden al neoliberalismo, llamados neoliberales, muestran su claro apoyo a la liberalización en materia de economía, lo cual implica que los mercados sean totalmente abiertos, fomentando de este modo el libre comercio, a partir de una desregulación de los mercados.

Además, el neoliberalismo tiene otra característica fundamental que es la privatización, por la idea de que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración pública. Por eso, de este modo se “achica” la intervención del Estado tanto en lo que hace referencia a la regulación del mercado como así también al gasto e inversión pública en materia de caminos y rutas, educación, salud, etc.

... Via Definicion.mx: http://definicion.mx/neoliberalismo/
El neoliberalismo es un modelo económico que se enmarca dentro de las doctrinas del liberalismo económico, a su vez dentro del sistema capitalista.

Quienes defienden al neoliberalismo, llamados neoliberales, muestran su claro apoyo a la liberalización en materia de economía, lo cual implica que los mercados sean totalmente abiertos, fomentando de este modo el libre comercio, a partir de una desregulación de los mercados.

Además, el neoliberalismo tiene otra característica fundamental que es la privatización, por la idea de que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración pública. Por eso, de este modo se “achica” la intervención del Estado tanto en lo que hace referencia a la regulación del mercado como así también al gasto e inversión pública en materia de caminos y rutas, educación, salud, etc.

... Via Definicion.mx: http://definicion.mx/neoliberalismo/
El neoliberalismo es un modelo económico que se enmarca dentro de las doctrinas del liberalismo económico, a su vez dentro del sistema capitalista.

Quienes defienden al neoliberalismo, llamados neoliberales, muestran su claro apoyo a la liberalización en materia de economía, lo cual implica que los mercados sean totalmente abiertos, fomentando de este modo el libre comercio, a partir de una desregulación de los mercados.

Además, el neoliberalismo tiene otra característica fundamental que es la privatización, por la idea de que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración pública. Por eso, de este modo se “achica” la intervención del Estado tanto en lo que hace referencia a la regulación del mercado como así también al gasto e inversión pública en materia de caminos y rutas, educación, salud, etc.

... Via Definicion.mx: http://definicion.mx/neoliberalismo/

(2) laissez-faire: expresión francesa que significa «dejen hacer, dejen pasar», refiriéndose al libre mercado, y mínima intervención de los gobiernos. Fue usada por primera vez por Vincent de Gournay, fisiócrata del siglo XVIII, contra el intervencionismo del gobierno en la economía.
De forma completa, la frase es: Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même; «Dejen hacer, dejen pasar, el mundo va solo».
Desde el ámbito jurídico del positivismo formal, esta frase se presenta como una aparente despolitización del Estado, para asegurar la libertad económica, política y social.