31 d’octubre de 2014

El TTIP: Desintegración de la Unión Europea, Desempleo e Inestabilidad


por Jeronim Capaldo                                                                                              ENGLISH Flag of the United Kingdom.svg
Global Development and Environment Institut, Tufts University

La Unión Europea y los Estados Unidos están negociando actualmente el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP), un acuerdo comercial que pretende integrar ambas economías.

Como viene siendo normal en los acuerdos comerciales, las negociaciones del TTIP vienen acompañadas por una serie de estudios econométricos que proyectan ganancias económicas netas para los países involucrados. En la Unión Europea, los defensores del TTIP han señalado cuatro estudios principales que proyectan pequeños beneficios netos a la vez que una substitución gradual del comercio intraeuropeo por un comercio transatlántico. Esto lleva a la Comisión Europea, el principal defensor del TTIP en Europa, a una paradoja: la propuesta de reforma política que implica llevaría a la desintegración económica de la Unión Europea.

El TTIP puede que además tenga otras consecuencias serias sobre sus miembros. Las publicaciones más recientes muestran que los estudios sobre el TTIP no son una buena base para tomar decisiones políticas, ya que se sustentan en gran medida sobre un modelo económico inadecuado.

Nosotros ofrecemos una evaluación sobre el TTIP basada en un modelo diferente, y en supuestos más plausibles sobre el ajuste económico y las tendencias políticas. Hemos usado el modelo de las Naciones Unidas de Política Global (United Nations Global Policy Model) para simular el impacto que tendría el TTIP en la economía global en un contexto de prolongada austeridad y bajo crecimiento especialmente en EEUU y la UE.

Nuestros resultados difieren dramáticamente de las evaluaciones preexistentes. Hemos encontrado lo siguiente:

El TTIP llevaría a pérdidas netas en términos de exportaciones netas hasta una década después de ser aprobado, comparado con el escenario “no TTIP”. Las economías del Norte de Europa sufrirían las mayores pérdidas (2,7 % del PIB), seguidas de Francia (1,9%), Alemania (1,4%) y Reino Unido (0,95%).

El TTIP llevaría a pérdidas netas en términos del PIB. De igual manera que con las cifras para las exportaciones netas, los países del Norte de Europa sufrirían la mayor reducción del PIB (-0,50%) seguidos de Francia (-0,48%) y Alemania (-0,29%). 
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El TTIP llevaría a pérdidas en los ingresos de los trabajadores. Francia sería la más perjudicada, con pérdidas de 5.500€ por trabajador, seguida de los países de Europa del Norte (-4.800€ por trabajador), Reino Unido (-4.200€ por trabajador) y Alemania (-3.400€ por trabajador).

El TTIP llevaría a pérdidas de puestos de trabajo. Calculamos que aproximadamente se perderán 600.000 empleos. Los países del Norte de Europa serían los más afectados (-223.000 empleos), seguidos de Alemania (-134.000 empleos), Francia (-130.000 empleos) y los países del Sur de Europa (-90.000 empleos).

El TTIP llevaría a una reducción de la participación de los salarios en el PIB, reforzando una tendencia que contribuye al actual estancamiento. Su contraparte es un incremento de la contribución de los beneficios y rentas en las ganancias totales, indicando que habrá una transferencia de renta del trabajo al capital. Las transferencias más importantes tendrían lugar en Reino Unido (7%), Francia (8%), Alemania y Norte de Europa (4%).

El TTIP llevaría a una pérdida en los ingresos públicos de los Estados. El exceso de los impuestos indirectos (como el Impuesto sobre el Valor Añadido) sobre los subsidios disminuirá en todos los países de la UE, con Francia sufriendo la mayor pérdida (0.64% del PIB). Los déficits públicos incrementarían su porcentaje en el PIB de cada país de la UE, empujando a las finanzas públicas cerca, o más allá, de los límites impuestos por el Tratado de Maastricht.
 
El TTIP llevaría a una mayor inestabilidad financiera y acumulación de desequilibrios. Con unos decrecientes ingresos de las exportaciones, con salarios a la baja y con la recaudación disminuyendo, la demanda tendría que ser sostenida por los beneficios y la inversión. Pero con un crecimiento del consumo débil, los beneficios no puede esperarse que vengan de un incremento en las ventas. Un supuesto más realista es que los beneficios y la inversión (mayormente en los activos financieros) serían sostenidos por el incremento en los precios de los activos. El potencial para la inestabilidad macroeconómica de esta propuesta es bien conocida por todos.

Nuestras proyecciones nos llevan a un futuro gris para los responsables políticos de la Unión Europea. Enfrentados a una mayor vulnerabilidad en el caso de cualquier crisis que viniera de los EEUU e incapaces de coordinar una expansión fiscal, tendrían muy pocas opciones para estimular la economía: favorecer un incremento de los préstamos privados, con el riesgo de dar lugar a mayores desequilibrios financieros, una devaluación competitiva o una combinación de los dos.

Llegamos a dos conclusiones finales. Primero, y como ya se ha sugerido en la literatura reciente, las evaluaciones existentes sobre el TTIP no ofrecen una base sólida para hacer importantes reformas comerciales. De hecho, usando un modelo de reconocido prestigio los resultados cambian dramáticamente. Segundo, buscar un incremento del volumen comercial no es una estrategia recomendable para la UE. En el contexto actual de austeridad, alto desempleo y bajo crecimiento, incrementar la presión sobre las rentas del trabajo dañaría todavía más la actividad económica. Nuestros resultados sugieren que cualquier estrategia viable para reconducir el crecimiento económico en Europa debe construirse sobre un importante esfuerzo político en apoyo de las rentas del trabajo. 
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Traducción : David Hervás.

Esta traducción se ha publicado en la web Tufts University:  http://ase.tufts.edu/gdae/Pubs/wp/14-03CapaldoTTIP_ES_Spanish.pdf

Este artículo se ha publicado originalmente como  sumario ejecutivo del Working Paper nº 14/03 de  Tufts University Global Development And Environment Institute



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16 d’octubre de 2014

ATTAC FRANCE SOBRE EL PREMI DIT "NOBEL" CONCEDIT A JEAN TIROLE

 Attac France,  a 13 d'octubre de 2014


ESPAÑOL                                                             FRANÇAIS https://es.santandertrade.com/commun/images/atlas/drapeaux/drapeau_france.gif



El "premi del Banc de Suècia en Ciències Econòmiques en honor d'Alfred Nobel" equivocadament anomenat Premi Nobel d'Economia, ha estat concedit al francès Jean Tirole. Mentre una allau de comentaris positius en la forma de "cloqueig" es propaga pels mitjans de comunicació, Attac lamenta aquesta decisió que està en línia amb els  premis concedits a Hayek, Friedman i altres economistes neoliberals en gran part responsables de la crisi actual.

Anunciat com "un dels economistes més influents del nostre temps" pel Banc de Suècia, Jean Tirole és recompensat per "el seu anàlisi del poder de mercat" i les seves recomanacions per a la desregulació en els camps de la indústria, les finances i el treball.

Així, Jean Tirole, del que es pot esperar que el nou ministre d'Economia Emmanuel Macron és un fervent admirador, proposa una reforma del mercat de treball, en la que una de les mesures ha de ser alleugerir el Codi de Treball i, en particular, eliminar els contractes de duració indeterminada (CDI).

Això no és tot: Jean Tirole ha estat durant molt temps un ferm partidari d'un mercat mundial per als permisos d'emissió de gasos d'efecte hivernacle. Preu i competència han de ser, doncs, els principals instruments utilitzats per limitar les emissions. No obstant això, el mercat europeu del carboni és un rotund fracàs, així com un nou teatre de l'especulació!

En l'àrea de les finances, Tirole s'ha destacat amb un enfocament - basat en la teoria de jocs i la informació – segons el qual l'estabilitat del mercat es pot obtenir a través de la transparència de la informació i la competència en el mercat. Ignorant la naturalesa inherentment inestable dels mercats, Jean Tirole ha recolzat les polítiques de desregulació financera i ha animat els reguladors a passar per alt la necessitat d'una regulació global de les finances.

El caràcter global i sistèmic de la crisi ha demostrat que això va ser un error tràgic ... demostrant així el caràcter inadequat i perillós dels anàlisis de Jean Tirole i de la corrent de pensament que ell representa: un neoliberalisme dogmàtic per al que que la funció econòmica essencial del govern és estendre la lògica dels mercats en tots els àmbits de la vida social.

Traducció:  David Hervás

5 d’octubre de 2014

SERVICIOS PÚBLICOS, RENTA BÁSICA Y SU FINANCIACIÓN.



Sandra Soutto.

La Renta Básica es el tema que tiene ocupada a tertulias, media, políticos, pensadores de distintas disciplinas y ciudadanos, en las que parece haberse alcanzado el consenso en cuanto a que es una buena medida para luchar contra la pobreza, la precariedad laboral y el desempleo.

Mientras tanto, y gracias a las políticas económicas aplicadas por los últimos gobiernos de España, nuestro estado del bienestar se diluye entre privatizaciones y externalización de servicios. Vamos perdiendo salud, educación, pensiones, la gestión del agua y diversos servicios de los que hasta ahora podían disfrutar ricos y pobres, cualquiera que lo necesitara. Sí, tal como lo digo, todos sin distinción. Los servicios públicos siempre han sido la mejor herramienta de redistribución del ingreso, y una buena herramienta de distribución de los recursos entre la ciudadanía, siendo su meta proporcionar una satisfacción digna de las necesidades, sin desincentivar el trabajo y sin impedir nadie el acceso a los mismos servicios ofrecidos por el mercado. Y, en general, todos estamos de acuerdo en que los servicios públicos deben ser financiados por el Estado, a través de los impuestos que debe asumir la ciudadanía en función de las capacidades de cada uno.

De pronto, parece que nos hemos cansado de luchar por nuestro estado del bienestar, por nuestros servicios públicos, para abrazar una ilusión, una esperanza o, tal vez, una promesa. ¿Qué nos esta pasando? ¿Nos hemos rendido? ¿Es que la renta básica en dinero nos va a permitir cubrir las necesidades que satisfacen los servicios públicos perdidos o por perder?

Tal vez, recurriendo a la herencia cultural judeocristiana y grecolatina que fundamenta nuestra civilización occidental, encontremos pistas para pensar en el significado de una renta en dinero. Recordemos, que en el paraíso Adán y Eva no trabajaban, pero Dios nunca les dio una renta básica en dinero, sino bienes y servicios ("Hizo Yavé germinar del suelo toda clase de árboles agradables a la vista y apetitosos para comer" Génesis 2,9), y como nunca caían enfermos ni necesitaban educación ni vivienda, ni ropa, no necesitaban dinero.

Hesiodo describe la Edad de Oro en su obra “Los trabajos y los días”, en la que los primeros humanos vivían sin preocupaciones ni trabajo, comían solamente bellotas, frutos silvestres y la miel que destilaban lo árboles, nunca envejecían, bailaban y reían mucho. No necesitaban en la Edad de Oro, pues, ni oro ni dinero.

En ninguno de estos paraísos perdidos los dioses ofrecieron dinero a los humanos para garantizarle una existencia placentera y feliz. Por ello, todas las sociedades han soñado con paraísos como los antes descritos: paraísos sin dinero. Es decir, la búsqueda de la felicidad eterna no incluía el dinero. Entonces, por qué no nos planteamos una renta básica universal en servicios públicos, que nos permita recuperar el estado de bienestar, renacionalizando los servicios privatizados, y garantizando a toda la población la satisfacción de las necesidades básicas, para que puedan tener una vida digna. De esta manera, evitaríamos la mercantilización de los servicios públicos, propósito de las políticas neoliberales. Recordemos algunas de las leyendas de nuestras pancartas exhibidas en recientes movilizaciones: “sanidad publica de todos para todos”; “las pensiones no están en venta”; “yo sí, sanidad universal”; “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”; “la educación es un derecho, no un privilegio”; “la educación no se vende, se defiende”.... Lo teníamos muy claro, no podíamos dejar que nuestros servicios públicos cayeran en manos del mercado, no podíamos permitir que transformaran en mercancía nuestra salud, ni la educación, ni las pensiones, ni el agua. Ni tan solo caer en la trampa neoliberal de afirmar que los servicios seguían siendo públicos y lo que se privatiza es la gestión.

Es el momento de preguntarnos si al dar una renta básica en dinero, ¿no estamos dejando en manos del mercado y al servicio del capital, todo aquello por lo que hemos estado luchando?. ¿Vamos a permitir que los recursos destinados a una renta básica acaben alimentando más burbujas y que siga aumentando la desigualdad y la pobreza?

2 d’octubre de 2014

Se acerca otra recesión… antes de lo que piensas


por Philip Pilkington *                                                                             ENGLISH    Flag of the United Kingdom.svg   

El consenso actual entre los políticos y comentaristas estadounidenses, incluyendo a la president a de la Reserva Federal Janet Yellen, es que la recuperación económica de Estados Unidos está en marcha. Un estudio reciente de la Reserva Federal de Estados Unidos ha mostrado un sólido crecimiento de la economía estadounidense, lo que llevó a algunos economistas a manifestar su inquietud por una recuperación demasiado rápida y los riesgos resultantes de inflación

Pero no todo el mundo está de acuerdo con esta evaluación. Una firma en particular, el Jerome Levy Forecasting Center, una consultora económica con sede en Nueva York, advirtió que la economía mundial podría sumergirse en otra recesión en 2015 que podría llevarse a la economía de Estados Unidos por delante. Es difícil no tomar esta previsión en serio. Los economistas de Levy, que utilizan el modelo de previsión dePerspectiva de Beneficios desarrollado por Jerome Levy en 1908, han predicho con precisión cada evento financiero importante en las últimas décadas, incluyendo la crisis financiera de 2008, que muchos economistas ortodoxos dijeron que era imprevisible

El Centro Levy afirma que los políticos y comentaristas no están prestando atención a una tendencia clave en la economía mundial: la caída de los gastos de inversión en las economías de mercado emergentes. El siguiente cuadro del Centro de Levy muestra los gastos de inversión agregados de los mercados emergentes.

FORMACIÓN DE CAPITAL BRUTA EN LOS MERCADOS EMERGENTES: